viernes, 13 de noviembre de 2009

DESPUÉS DE HOY



 
 
Acaso seré un punto

en un cielo de olvidos.

Me hundiré en el silencio
de la nada primera.

Seré tal vez la suma
de instantes no vividos

Errante alear de plumas
en océanos de niebla

Seré un poco de arena
dispersa por el viento.

Un libro de poemas
donde una flor ha muerto

Imagen que se esfuma

Un nombre que se borra

Y tal vez... estos versos.

Julia Cerles


domingo, 8 de noviembre de 2009

POR LA PAZ EN EL MUNDO



   En el Blog "Compartiendo Experiencias" se presenta un Pedido de Paz. La autora del Blog solicita nuestros nombres, para publicarlos como peticionantes. Mi nombre ya está allí. Pero no me pareció suficiente, por eso creo esta entrada y el enlace al blog mencionado: es la vela sobre el signo de la Paz. No dudo que no vacilarán en adherir. Mi agradecimiento a todos, Queridos Amigos.
                                                                                                  Julia
La Guerra

Tiemblan cielos y tierra

ante su paso.
Hay confusión de pájaros y niños.
Un clamor se levanta
desde la íntima raíz
única y milenaria.
Y son ciegos los ojos
y sordos los oídos.
Sólo ven el paisaje de su ego,
sólo escuchan la voz de la codicia.
Avanza el monstruo de metal y fuego.
Y a cada paso
se estremece el monte
y el mar se alza en olas
de impotencia y ruego.
Dolor, miseria y hambre,
horror, desolación y desamparo
alean en las almas
como pájaros
de su nido cruelmente despojados.


Julia Cerles

jueves, 5 de noviembre de 2009

ROCE



Cartulina - ceras acuarelables-
Autor: Juan Sebastián Amadeo
"una cuerda desposada con otra
conjuga la armonía"
                               W. Shakespeare.

No estoy acostumbrada
al mar en calma                                                            
en mis costas habitan turbulencias.

Llego a la mansedumbre
de tu orilla,
al roce extendido de tus aguas.

Tranquilo, largo roce sobre mi roca inerme.

Me tallas sin heridas, desde abajo,
desdibujas mis límites.

Sin golpes de tormenta me trizas en cristales,
me deshaces,
me vuelves blanda arena de tu playa.

Viertes tu torrente sin fin
en mi sustancia
y me sumas a tu extensión inagotable.

Y en ese ondular como de cuerda
que con otra conjuga
la armonía,

en esa ceremonia de abarcarnos
morimos y nacemos,
una vez y otra vez
una vez más…
y siempre.

Julia Cerles








domingo, 1 de noviembre de 2009

VIVES EN MÍ



                           Mariano, mi hijo, que desde el cielo
                                           sigue siendo antorcha de mi vida


No habré de hallarte

entre los muertos.

Te revivo en mi ser
cada mañana,
y te abrigo de amor
en cada madrugada.

Presencia viva
desde la alborada,
te encuentro
en el sol que fructifica,
en el viento
que mece los trigales,
en el mar,
desmembrador
de soles y de lunas.

Te encuentro
en las olas,
que intrépido remontas,
en tanto
me busca tu mirada
húmeda
de yodo y sal marina,
y tu brazo
de algas y de espuma,
entre la marejada
me saluda.

Te encuentro
en las lluvias de abril,
que te trajeron
y en las fresias
que aromaron tu partida.

Estás en cada trozo
de mi vida,
en mis logros
y en algún fracaso,
en mi llanto y mi risa,
en cada amanecer
y en mi crepúsculo.

Ya no quiero buscarte
entre los muertos.
Quiero al fin,
al dolor,
cerrar la puerta.

No obstante,
mi alma es contradictoria.
Y aquí estoy…
escribiéndote estos versos
y dejando a tus pies
mis flores muertas.
         
                     Julia Cerles


    

viernes, 30 de octubre de 2009

ULTRAJE



No es ella la que yace sobre la piedra
 entre hedores a humedades y ron.
Dioses de cartón la profanaron
en templos clandestinos.
El escarnio la envuelve en un manto de polvo
Busca en su mente acuosa
imágenes de aquella otra que era .
Intenta algún atajo y el resplandor de sol
le lacera los ojos.
Se acumula la sal en la piel sometida
y una escarcha extranjera
le clausura la boca.

Y se inmola,
ante una congregación de jueces inventados,
en un cáliz de sangre.

Julia Cerles

lunes, 26 de octubre de 2009

DESIGNIO






Un puñado de auroras
en las manos
y en la piel apenas transitada
un crisol
de sentires sin estreno.

Una ansiedad de vuelo
en sus orillas
y un rumbo delineado
abundante de luces
y de entrega..

En un  recodo
se agazapó el designio
inapelable y frío,
pergeñó la emboscada
y clausuró el camino.

Intenta una salida y se destempla
en el grito de un pájaro agorero,

recoge alguna imagen luminosa

y en el último aliento,
se inventa un par de alas

y pare, al fin, el vuelo.

Julia Cerles

jueves, 22 de octubre de 2009

CASA CERRADA



Es la ausencia
de todo lo antes mío
la soledad
que atisba en las ventanas
y la grieta, en la pared trasera,
que lanza
la pregunta sin respuesta.


Es silencio
de voces y de risas
es el patio
que ya nadie transita
y aquel sauce tortuoso
cuyas trenzas
lloran con la tristeza de la lluvia.


La observo,
herrumbre y niebla,
desolado jardín tras de la reja.
Un grito de orfandad oprime el pecho
y muere sin nacer,
en la garganta.


Ella me mira desde su cemento,
adivino el reproche por mi exilio,
de sus paredes vetustas
brota el agua
que no pueden verter
mis ojos secos.


Regreso hacia otra casa,
sin patio,
sin árbol,
y sin risas…


Es octubre,
su sol orla los pinos
y acaricia mi rostro con su brisa.


Julia Cerles